Revuelta Verde

Swazilandia, la primeria víctima de los BIOCOMBUSTIBLES. Un crimen contra la humanidad

Posted on: noviembre 20, 2007

Un crimen agrícola contra la humanidad
14-11-07, Por George Monbiot *

Una hambruna asola Swazilandia, que está recibiendo ayuda alimentaria urgente. El cuarenta por ciento de sus habitantes se enfrenta a graves situaciones de escasez de alimentos. ¿Y qué es lo que el Gobierno ha decidido exportar?: biocombustible hecho a partir de un cultivo de uno de sus alimentos básicos, la mandioca.

 

 

No hay locura semejante. Una hambruna asola Swazilandia, que está recibiendo ayuda alimentaria urgente. El cuarenta por ciento de sus habitantes se enfrenta a graves situaciones de escasez de alimentos. ¿Y qué es lo que el Gobierno ha decidido exportar?: biocombustible hecho a partir de un cultivo de uno de sus alimentos básicos, la mandioca (1).

El Gobierno ha asignado varias miles de hectáreas de tierra cultivable a la producción de etanol en el condado de Lavumisa, que resulta ser el lugar más duramente castigado por la sequía (2). Seguramente sería más rápido, y más humano, refinar a los habitantes del país y meterlos en nuestros depósitos. Sin duda, un equipo de asesores para el desarrollo estarán haciendo ya las sumas.

Es uno de los numerosos ejemplos de un comercio descrito el mes pasado por Jean Ziegler, informador especial de la ONU, como “un crimen contra la humanidad” (3). Ziegler aceptó la petición hecha por primera vez en esta columna de una moratoria de cinco años en todos los incentivos y propuestas gubernamentales para el biocombustible (4): el comercio debería congelarse hasta que estuvieran comercialmente disponibles los combustibles de segunda generación, hechos a partir de madera, paja o desperdicios. En caso contrario, el superior poder adquisitivo de los conductores del mundo rico significaría que les quitarían la comida de la boca a los pobres. Si movemos nuestros coches con biocombustible virgen otras personas morirán de hambre.

Incluso el Fondo Monetario Internacional, siempre dispuesto a inmolar a los pobres en el altar de los negocios, advierte ahora que usar los alimentos para producir biocombustibles “podría forzar todavía más los suministros ya escasos de tierra cultivable y de agua en todo el mundo, impulsando todavía más las subidas de precios” (5). Esta semana la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación anunciará el nivel más bajo de reservas mundiales de alimentos en 25 años, amenazando con lo que llama “una crisis muy grave” (6). Incluso cuando el precio de los alimentos era bajo, 850 millones de Personas seguían hambrientas porque no podían comprarlos. Con cada incremento en el precio de la harina o los cereales se empuja a varios millones de personas por debajo de la línea de compra del pan.

El coste del arroz ha subido un 20% el año pasado; el del maíz, un 50%; el del trigo, un 100% (7). Los biocombustibles no tienen toda la culpa -al quitar tierra que estaba dedicada a la producción de alimentos, exacerban los efectos de las malas cosechas y suben la demanda-, pero casi todas las agencias importantes advierten ahora contra la expansión. Y casi todos los gobiernos importantes las ignoran.

Apartan la mirada, porque los biocombustibles les ofrecen un medio de evitar decisiones políticas duras. Crean la impresión de que los gobiernos pueden reducir las emisiones de carbono y -como anunció Ruth Kelly, ministro británico de Transportes, anunció la semana pasada (8)- pueden seguir ampliando las redes de transportes. Las nuevas cifras muestran que los conductores británicos sobrepasaron el año pasado la marca de los 500 mil millones de kilómetros (9). Pero eso no importa: solamente necesitamos cambiar el combustible que usamos. No hay que enfrentarse a nadie. Las demandas del lobby del motor y los grupos de presión que piden clamorosamente nuevas infraestructuras se podrán satisfacer. Seguimos sin oír a las personas que son expulsadas de sus tierras.

En principio, quemar biocombustibles simplemente libera el carbono que acumularon cuando las plantas estaban creciendo. Incluso si tenemos en cuenta los costes energéticos de la cosecha, el refinado y el transporte del combustible, producen menos carbono neto que los productos petrolíferos. La ley que aprobó el gobierno británico hace quince días –“en el año 2010, el 5% del combustible usado para el transporte por carretera procederá de cultivos”(10)- ahorrará, dicen, entre 700.000 y 800.000 toneladas de carbono al año (11). Analicemos esta cifra enmarcado la cuestión cuidadosamente. Si solamente contamos los costes de carbono inmediatos de la plantación y procesado de los biocombustibles, parece que ahorramos gases de efecto invernadero. Pero si examinamos el impacto total, causan más calentamiento que el petróleo.

Un reciente estudio del premio Nóbel Paul Crutzen muestra que las estimaciones oficiales ignoran la contribución de los fertilizantes de nitrógeno. Generan un gas de efecto invernadero, el óxido nitroso, que es 296 veces más potente que el CO2. Por sí solas, estas emisiones aseguran que el etanol del maíz causa entre 0,9 y 1,5 veces tanto calentamiento como el petróleo, mientras que el aceite de colza (el origen de más del 80% del biodiesel del mundo) genera entre 1 y 1,7 veces el impacto del diesel (12). Esto es antes de tener en cuenta los cambios en el uso de la tierra.

 

 

Un estudio publicado en Science hace tres meses sugiere que la protección de la tierra sin cultivar ahorra, en 30 años, entre dos y nueve veces las emisiones de carbono que podrían evitarse arándola y plantando biocombustibles (13). El año pasado, el grupo de investigación LMC International calculó que si el objetivo británico y europeo de un 5% de contribución de los biocombustibles fuera adoptado por el resto del mundo, la superficie mundial de tierra cultivada se expandiría en un 15 %(14). Eso significa el final de la mayoría de los bosques tropicales, lo que desbocaría el cambio climático.

El gobierno británico afirma que se esforzará por garantizar en el Reino Unido únicamente se usarán “los biocombustibles más sostenibles” (15). No tiene medios de cumplir este objetivo: admite que tratar de hacer una imposición rompería las reglas del comercio mundial (16). Pero aunque se pudiera obligar a la “sostenibilidad”, ¿qué significa eso exactamente? Por ejemplo, se podría prohibir el aceite de palma en las nuevas plantaciones. Es el tipo más destructivo de biocombustible, que ha producido la deforestación en Malasia e Indonesia. Pero la prohibición no cambiaría nada. Como comentó Carl Bek-Nielsen, vicepresidente de United Plantations Bhd en Malasia, “incluso si es otro aceite el que entra en el biodiesel, ese otro necesita ser sustituido. De cualquier modo, va a haber un vacío y el aceite de palma puede llenar ese vacío” (17). Las repercusiones causarán la destrucción que se está intentando evitar. El único biocombustible sostenible es el aceite reciclado, pero los volúmenes disponibles son pequeños (18).

En este punto, la industria del biodiesel empieza a gritar ¡”Jatrofa”! Todavía no es un emblema, pero pronto lo será. La jatrofa es una hierba con semillas oleoginosas que crece en las zonas tropicales. Este verano, Bob Geldof, que no pierde nunca una oportunidad de promover soluciones simplistas para los problemas complejos, llegó a Swazilandia como “asesor especial” de una empresa de biocombustibles. Afirmó que como puede crecer en tierras marginales, la jatrofa es una planta que cambia la vida, que ofrecerá puestos de trabajo, cultivos que den dinero y capacidad económica a los pequeños terratenientes africanos (19).

Sí, se puede cultivar en tierra pobre y ser cultivada por pequeños terratenientes. Pero también en tierra fértil y por los grandes terratenientes. Si hay un hecho absolutamente obvio de los biocombustibles, es que no es un cultivo para pequeños terratenientes. Es un bien con el que se comercia internacionalmente que se puede transportar fácilmente y se almacena indefinidamente, sin premio alguno por la producción local u orgánica. El gobierno indio ya está planificando 14 millones de hectáreas de plantaciones de jatrofa (20). En agosto se produjeron los primeros alborotos, causados por los campesinos a los que se les expulsaba de la tierra para dejar sitio a las nuevas plantaciones (21).

Si los gobiernos que promueven los biocombustibles no cambian sus políticas, el impacto humanitario será superior al de la guerra de Irak. Millones de personas serán desplazadas, otros cientos de millones podrían pasar hambre. Este crimen contra la humanidad es complejo, pero eso ni lo reduce ni lo excusa. Si la gente muere de hambre por causa de los biocombustibles, Ruth Kelly y sus iguales los habrán matado. Como siempre, todos esos crímenes los cobardes que atacan a los débiles para no tener que hacer frente a los fuertes. www.ecoportal.net

Artículo original:
http://www.monbiot.com/archives/2007/11/06

Publicado en The guardian 6/11/07.
Traducido por Globalizate – http://www.globalizate.org

5 comentarios to "Swazilandia, la primeria víctima de los BIOCOMBUSTIBLES. Un crimen contra la humanidad"

Después de leer esta y otras noticias empiezo a pensar que el llamado “Desarrollo Sostenible” en muchas ocasiones es una nueva trampa para que sigan viviendo bien los de siempre……. Cuando empecé a oir hablar de los Biocombustibles pensé que era una posible solución pero ahora……
Seguro que debe haber otras soluciones…….
Por cierto, el otro día me llegó información de un Evento que se va a celebrar en Málaga (España) los días 29 y 30 de Noviembre llamado II ENCUENTRO SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO Y CIUDADANÍA. Por lo que he podido ver en su web http://encuentroencode.es, van a participar ponentes interesantes: Rigoberta Menchú, Hernando de Soto (Presidente del Instituto “Libertad y Democracia” de Perú), Ignacio Ramonet (promotor del Foro Social Mundial de Porto Alegre), entre otros.
Pretenden dar respuesta a los retos políticos, económicos, ambientales, etc que plantea la Sociedad del Conocimiento.
Lo bueno de este Encuentro es la posibilidad de que todos nosotros (ciudadanos de a pie) podemos participar en las ponencias y debates en directo a través de la web, simplemente al inscribirnos.
Animo a tod@s los que tenemos algo que decir que participemos en este tipo de encuentros, foros, etc…

[…] MUJERES EN LA BLOGOSFERA wrote an interesting post today!.Here’s a quick excerptSwazilandia, la primeria víctima de los BIOCOMBUSTIBLES. Un crimen contra la humanidad 20 11 2007 Un crimen agrícola contra la humanidad 14-11-07, Por George Monbiot * Una hambruna asola Swazilandia, que está recibiendo ayuda alimentaria urgente. El cuarenta por ciento de sus habitantes se enfrenta a graves situaciones de escasez de alimentos. ¿Y qué es lo que el Gobierno ha decidido exportar?: biocombustible hecho a partir de un cultivo de uno de sus alimentos básicos, la mandioca. […]

[…] aunque este tema se merece un texto aparte vale mencionar que la republica de Swazilandia en el África Negra, un país que tiene viviendo a un 40% de su población en hambruna extrema ha […]

cuando el precidente de Venezuela predijo lo que pasaria con la elavoracion de los biocombustibles nadie le creyo

[…] El problema es serio porque la producción de biocombustibles está afectando muy negativamente a los países pobres, encareciendo los alimentos básicos, lo cuál puede afectar a la estabilidad política de estos países. Y esto no es una previsión de futuro es ya una realidad. […]

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